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SP/SENT/74657

AP Madrid, Sec. 19.ª, 355/2005, de 19 de julio

Recurso 355/2005. Ponente: MIGUEL ANGEL LOMBARDIA DEL POZO.
 Aceptado por el arrendatario en juicio que recibió y aceptó el requerimiento implica un acto propio sin que luego pueda negarlo
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ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Por el Juzgado de 1ª Instancia nº 5 de Collado Villalba, se dictó sentencia de fecha diecinueve de Mayo de 2.004, cuyo FALLO es del tenor literal siguiente: "Que estimando íntegramente la demanda interpuesta por el Procurador Sr. García Aragón, en nombre y representación de don Felix, declaro extinguido el contrato de arrendamiento vigente entre el actor y don Jose Ignacio, sobre la finca sita en la c/ DIRECCION000 nº NUM000, NUM001, de Collado Villalba, habiendo lugar al desahucio del citado demandado de tal finca, condenado a la parte demandada a dejarla libre y expedita a favor de la actora, procediendo de lo contrario a su lanzamiento forzoso, a su costa.
Condeno al demandado al pago de las costas procesales."
SEGUNDO.- Notificada que fue la anterior resolución, contra la misma se interpuso recurso de apelación por D. Jose Ignacio, que fue admitido a trámite en ambos efectos, con traslado a la adversa que formuló oposición al mismo, remitiéndose las actuaciones a este Tribunal.
TERCERO.- Una vez recibidos los autos en esta Sala, se procedió a la formación del correspondiente rollo de Sala, designación de Magistrado Ponente y señalamiento de día para la deliberación y votación, la cual tuvo lugar el día doce de los corrientes.
CUARTO.- En la tramitación de esta alzada se han observado las prescripciones legales.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- La parte apelante recurre la sentencia dictada en la instancia alegando la infracción del art. 10 LAU desde el momento en que llegada la fecha del vencimiento del contrato una vez ya transcurrido cinco años, el arrendador no notificó su voluntad de resolución, por lo que se produce la prórroga del contrato durante un máximo de tres años, siendo únicamente la voluntad del arrendatario entonces la que permitiría no renovar.
SEGUNDO.- Tal alegación es correcta en tanto y en cuanto parte del propio contenido literal del precepto reseñado, pero también lo es en el presente supuesto que el demandado reconoce en la prueba de interrogatorio practicada el requerimiento formulado por el arrendador y su voluntad de aceptar el mismo, señalando que abandonará la vivienda en cuanto encuentre otra en sustitución de la misma. Tal posición procesal implica un reconocimiento y aceptación de la pretensión del demandante en el juicio que implica un auténtico acto propio vinculante desde el momento en que supone una declaración de voluntad que constituye o determina una situación jurídica que después su autor no puede desconocer o negar de forma unilateral, manteniendo ya por la vía del recurso una oposición a la pretensión del demandante que antes no ha formulado aceptando por el contrario dicha pretensión. Lo expuesto debe conducir necesariamente a la misma conclusión a la que llega la sentencia de instancia cuya confirmación por tanto procede con desest