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Consulta DGT V2216-05, de 2 de noviembre de 2005. Vinculante

SP/DGT/6807

1º.- Residencia fiscal del contribuyente. 2º.- Obligación de presentar declaración de la renta por el período impositivo 2004

SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas

Normativa
Convenio Hispano-Portugués, Arts. 1, 15; TRLIRPF RDLeg 3/2004, Arts. 9, 97, 101
Descripción
El consultante es un trabajador fronterizo español que va todos los días a Portugal y regresa a España. Los ingresos procedentes de su trabajo los percibe de un solo pagador y son inferiores a 22.000 euros.
Cuestión
1º.- Residencia fiscal del contribuyente. 2º.- Obligación de presentar declaración de la renta por el período impositivo 2004
Contestación
De los datos aportados en el escrito de consulta, se deduce que el consultante cuenta con una casa permanente en España, donde reside, trasladándose cada día a Portugal para el desempeño de su trabajo. El artículo 4.º del Convenio Hispano-Portugués para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta, firmado el 26 de octubre de 1993 (BOE 7-11-1995) señala que «a los efectos de este Convenio la expresión "residente de un Estado contratante" significa toda persona que en virtud de la legislación de ese Estado esté sujeta a imposición en él por razón de su domicilio, residencia, sede de dirección o cualquier otro criterio de naturaleza análoga».Según el artículo 9 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por Real Decreto Legislativo 3/2004, de 5 de marzo –en adelante TRLIRPF-, una persona física es residente en territorio español cuando se dé cualquiera de las siguientes circunstancias: Que permanezca más de 183 días, durante el año natural, en territorio español. Para determinar este período de permanencia en territorio español se computarán las ausencias esporádicas salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país. Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos de forma directa o indirecta. Asimismo, se presumirá, salvo prueba en contrario, que el contribuyente tiene su residencia habitual en territorio español cuando, de ac
uerdo con los criterios anteriores, resida habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que dependan de aquél. Si de la aplicación de este precepto pudiera plantearse alguna duda, el Convenio hispano-portugués en su artículo 4.º 2 establece las normas para evitar que, a efectos fiscales, una persona pueda ser considerada residente en los dos Estados. En concreto, según dichas normas, será residente del Est

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